martes, 3 de febrero de 2009

101 - EL TRABAJO

EL TRABAJO (101)


Lo triste, no es trabajar;
es trabajar a disgusto,
porque trabajar a gusto
más que trabajo es cantar.

Y aún trabajando a destajo
y sin sacar gran provecho,
te sentirás satisfecho
al no pesarte el trabajo.

Con el sudor de la frente
te ganarás el sustento,
mas si trabajas contento
el trabajo no se siente.

No es maldición el trabajo;
lo maldito es trabajar
no gustándote el lugar
en el que tienes el tajo,

o si aquello que se hace,
por razón del compañero
o del jefe puñetero,
ni te gusta ni te place.

Entonces si que es suplicio
el tener que trabajar;
a fuerza de renegar
puedes perder hasta el juicio

o reventar de un infarto,
pues trabajo en tal ambiente
si que es sudor de la frente
y duele más que un mal parto.

No me meto en más honduras
y pongo punto final.

¡Que usted no trabaje mal,
y basta de florituras!

Ya sabe lo que le digo:
Trabaje, pero a su gusto.
Es lo normal y es lo justo,
se lo dice un buen amigo.

Dichoso el hombre que alcanza
trabajo tan atrayente,
que trabaja diligente,
sin pedir a Dios venganza,

y al elevar su oración,
ruega por el mundo entero,
sin dejar en el tintero
a su jefe o su patrón.

Que no es triste trabajar...;
es triste hacerlo a disgusto,
porque trabajar a gusto,
más que trabajo, ¡es cantar!.

José María Hercilla Trilla
Avila, 18 Julio 1984

(De mi Libro: "Ensoñaciones")

No hay comentarios: