DE POLVO ENAMORADO (090)
(Leyendo a Quevedo)
De arcilla soy apenas – un quebradizo vaso,
quizá, ya con el tiempo, - algo desportillado
y con algunas grietas – abiertas a lo largo
de lo que fuera un día – espléndido vidriado.
Pero este vaso frágil, – de miserable barro,
humilde, como todo – aquello que es humano,
ese vaso de tierra – constituye un milagro.
No sé si el corazón – que late apresurado,
o el cerebro, que intenta, - muchas veces en vano,
controlar pensamientos, - pasiones y presagios,
no sé cual de ellos tiene – las llaves del Arcano.
Sólo sé que en mi cuerpo, - aunque sea de barro,
en él hierve la Vida, -Vida que Dios me ha dado,
y el Amor en mí tiene – su cuna y su sagrario.
Y cuando llegue el día, - (Dios quiera que lejano),
en que el vaso se rompa – y escinda en mil pedazos,
convertido en añicos – persistirá el milagro
y flotará en el aire – mi polvo enamorado.
José María Hercilla Trilla
El Barco de Ávila, 1º Abril 1.984
(De mi Libro: “De mis años idos”, Tomo I)
(Publicado en ww.esdiari.com, del 3-9-6, Nº 626 y en ww.avilared.com del 13-9-6)
viernes, 22 de febrero de 2008
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